“La Fragilidad del Cristal no indica
Debilidad sino Calidad”
Qué difícil es que el hombre acepte su propia fragilidad, su fragilidad natural que nunca debe confundirse con la debilidad usual. Podríamos decir que la debilidad es la flojedad del ánimo, mientras que la fragilidad sería la conciencia de la propia vulnerabilidad.
Una de las parábolas de Jesús que mas me llaman la atención por su simplicidad pero profunda verdad, es la llamada Parábola sobre el Rico Insensato, en la que un hombre con abundantes cosechas se propone hacer graneros más grandes para amasar muchas cosechas y bienes y después descansar; pero esa misma noche Dios le dijo que moriría y le preguntó al individuo ¿Para quién será lo que has amontonado? . El ser humano resulta avasallado por una fragilidad de la que nunca tuvo conciencia.
¿Porque nos cuesta a los seres humanos tener conciencia de nuestra vulnerabilidad? Una respuesta honesta podría ser la siguiente: Por soberbia.
En la parábola el hombre piensa en amasar y después disfrutar, pero el tiempo no le alcanza. Muchas veces nosotros tenemos nuestras prioridades establecidas de maneras erróneas, como ejemplo puedo decir que como abogado he sido testigo de muchos divorcios en los que algún cónyuge o ambos nunca tuvieron conciencia de la fragilidad del matrimonio y postergaron perdones, tiempos y alegrías siempre para después; esa fue su gran debilidad que llevo al matrimonio a la quiebra. Caso contrario un amigo que tengo y que es alcohólico lleva sobrio 12 años, porque se reconoce frágil ante el alcohol y no lo bebe (si fuese débil seguiría tomando). Aquí su fragilidad se vuelve fortaleza, lo hace fuerte y le templa el carácter.
Personalmente puedo decir que en días recientes platicaba con alguien de cómo durante casi 20 años sufrí de una aguda gastritis en que conocía todos los medicamentos que existían en el mercado y los tomaba a diario. Después de la fuerte experiencia espiritual que viví y en la que deje de luchar contra mí mismo, la gastritis desapareció. Me reconocí frágil, amado y con gran capacidad de amar. Eso me liberó.
Las cosas buenas que salen del hombre tienen sustento en su propia fragilidad: el amar, el perdón, la reconciliación, la tolerancia, la verdad, la comprensión, etc.; Mientras que las malas como la envidia, el egoísmo, la vanidad, la soberbia, la lujuria, el odio tienen su origen en un corazón que no descansa, que no armoniza, que se niega a ser pequeño y vulnerable.
Seamos conscientes de lo vulnerables que somos y que ello nos lleve a amar mas a nuestra pareja, a nuestros hijos, a todos los que formamos la gran familia humana; que nuestra fragilidad nos aliente a las experiencias de fraternidad, solidaridad y empatía con quien más nos necesita. Quizás la fragilidad humana se halle implícita en negarse a si mismo y cargar nuestra cruz.
El diamante es el material más duro que existe pero es extremadamente frágil.
Rezamos Juntos!