jueves, 30 de diciembre de 2010

Año Nuevo y El hombre en busca del sentido

“Quien tiene un porqué para vivir,
encontrará  fácilmente el cómo”
F. Nietzsche.
Hace tiempo leí el libro “El hombre en busca del sentido” de Víctor Frankl, lo leí porque un sacerdote Capuchino amigo lo citaba constantemente, el capuchino es también un psicólogo sumamente involucrado en la logoterapia cuyo creador es el propio  Víctor Frankl (Aplicando la logoterapia el paciente se enfrenta con el sentido de su propia vida, confrontando enseguida su conducta actual con ese sentido).
El libro de manera autobiográfica  relata su experiencia como prisionero en un campo de concentración nazi y dado que Víctor Frankl era psicoterapeuta hizo un análisis profundo sobre lo que ahí ocurría.
El hombre en busca del sentido es una gran parábola y pienso que de cierta manera en la actualidad el ser humano se encuentra también atrapado en un gran campo de concentración donde el Ejercito que nos mantiene presos esta formado por el egoísmo, la envidia, el miedo, la violencia, el hedonismo, el materialismo, la apatía, el odio, el hambre, la pobreza, en fin todas las grandes miserias humanas que el hombre ha ido alimentando.

Citaré aquí algunos de los puntos más importantes del libro, y les invito a reflexionar en lo paradójico que resulta percatarse de que cada uno de ellos resulta una verdad tan actual en nuestra gran familia humana:
  •        El  ser humano es una raza completamente influida por su entorno.
  •        La apatía es utilizada como un mecanismo defensa.
  •       Había una única cosa que no se le podía arrebatar a un recluso de un campo de concentración, su libertad interior, su yo mas intimo. A pesar de las condiciones a las que se veían expuestos los prisioneros cada uno decidía que tipo de persona deseaba ser.
  •      Los prisioneros eran dignos de sus sufrimientos y la forma en que los aguantaron fue un logro interior genuino. Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y propósito
  •       Lo que más preocupaba a los prisioneros era si sobrevivirían en el campo de concentración. Porque si no se preguntaban aquello sus sufrimientos no tendrían sentido puesto que era una vida cuyo único fin era superarla.
  •      
  •       La observación psicológica de los prisioneros demuestra que solo aquellos a los que no le derribaba su sostén moral y espiritual caían víctimas de las influencias degenerantes del campo.
  •      El hombre tiene la peculiaridad de no poder vivir sin mirar al futuro. Esto a veces le salva en los momentos más dificultosos de su existencia. Cuando uno sufre se crea una fortaleza pensando que vendrán tiempos mejores y se imagina a uno mismo realizando cosas que satisfacen su psique.
  •       Puede decirse, que todo aquel que perdía la fe en su futuro estaba condenado, se desmoronaba su sostén interno y sufría una crisis, producida por el aniquilamiento físico y mental. Cuando la gente perdía la esperanza por vivir, eran presos de enfermedades, las cuales su cuerpo no rechazaba.
  •      En el campo, no se estaba permitido impedirle a alguien que se suicidara. Por ejemplo, no se permitía cortar la cuerda del que se iba a ahorcar. Por ello había que impedir que se llegara a tal extremo. Para ello se usaba un método de psicoterapia o psicohigiene. Se le buscaba a la vida del individuo con ganas de suicidarse una meta, un fin que le diera sentido a esa existencia de sufrimiento, con ello la persona luchaba contra la adversidad del campo de concentración.
  •       Finalmente se concluye con la respuesta a una pregunta que mucha gente se ha formulado pero que muy pocos han podido responder con tal exactitud: ¿Que es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración.
  • Después de libres una nueva realidad y un solo temor, el temor a Dios.
Nosotros los seres humanos somos el Dr. Frankenstein le hemos dado vida al monstro que ahora nos persigue,  atemoriza y alimentamos.; y lo que es peor nos divide y nos pone a la defensa ante nuestro prójimo.

Que este año que inicia nuestro sentido de vida este basado en el Amor, la Verdad, la Justicia y la Paz, ello traera plenitud y gozo a nuestras vidas. 

Si caminamos juntos, Dios nos bendecira a todos juntos!
Rezamos y Agradecemos Juntos!  Feliz Año Nuevo!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Los límites del Amor


                 
"Nadie es una isla en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda la tierra queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti."
John Doone

Hace dos años Marisela Escobedo Ortiz sufrió la pérdida de su hija Rubí Marisol Frayre de tan solo 16 años, la joven fue asesinada; Desde ese entonces Marisela decidió caminar incansablemente en búsqueda de la justicia, en busca de pruebas, en busca del asesino de su hija. Su férrea convicción tuvo éxito y el presunto asesino se declaró culpable, pero el sistema judicial lo dejo inexplicablemente libre. El pasado jueves 16 de Diciembre, mientras protestaba afuera de la casa de gobierno de Chihuahua la señora Marisela fue cobardemente asesinada.

¿Y dónde estaba  Dios? Me preguntó un amigo sobre este caso, y solo atine a contestarle con profunda tristeza “Dios estaba esperanzado en que no ocurriera, en que se hiciera justicia, en que el hombre no apretara el gatillo contra Marisela, en que los gobernantes arroparan la causa justa de aquella mujer, en que la sociedad civil se sumara. Dios siempre tiene la esperanza de que el hombre se vuelva al Amor”, no dije nada más, y mi amigo debió sentir el dolor en mis palabras y tampoco agrego nada.

San Juan de la Cruz escribió: “En el ocaso de nuestras vidas seremos juzgados por el Amor”, ¿Cuál es ese amor por el que seremos juzgados? ¿Será suficiente el amor a Dios, solo a Dios? ¿Se puede amar a Dios sin amar al prójimo?

Les invito a reflexionar juntos una sola pregunta:

¿Cuáles son los límites del Amor?.

Para contestar a la pregunta podríamos empezar por reconocer la manera en que asumimos las siguientes realidades que tanto nos laceran como gran familia humana: Violaciones a los Derechos Humanos, trata de mujeres, trata de personas, tráfico de niños, desapariciones forzadas, abusos de autoridad, tráfico de órganos, violencia de género, pobreza extrema, inocentes presos, criminales libres, jóvenes sin escuela, desempleo, corrupción, impunidad, delincuencia, crisis económica, etc. etc.

Soy un convencido de que solo si uno se permite ver las realidades humanas, podrá el corazón ser tocado y movernos a actuar. Conozco el caso de un religioso, que nació en una familia acomodada, y era de una espiritualidad bastante conservadora, así que su amor era solo bueno, quizás limitado. Lo enviaron al sur del país, ahí fue testigo de la miseria en que viven muchas familias y del abuso constante que padecen, algo cambió dentro de él, porque después de que el corazón "ve" ya no se es el mismo, y él mismo confiesa que entre las injusticias y los pobres fue evangelizado, entonces su capacidad de amar alcanzo nuevos límites y su compromiso le ha llevado a encabezar causas justas. El hoy Obispo expandió los límites del Amor. Muchos hombres y mujeres expanden los límites del amor a diario, porque descubren que amando se saben amados también por Dios.

Jesús definió los límites del Amor y los hizo vida. "No hay amor mas grande que dar la vida por los amigos". Juan 15:9,17
 
Ahora pregunto ¿Cuales son los límites de nuestro Amor?

Que está Navidad nos permitamos expandir los límites de nuestros corazones, que nos permita pensar en todos aquellos hermanos que padecen realidades difíciles y eso sea suficiente para incomodarnos, movernos y comprometernos, dando un uso adecuado a nuestro corazón, amando a quien más lo necesita.

Seguro alguien vendrá y también nos dará ese largo y caluroso abrazo del Amor.

Rezamos, Amamos y Agradecemos Juntos!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Dolor y Sensibilidad

“El idioma del corazón es universal; sólo se necesita sensibilidad para entender y hablarle.”
Jacques Duclos

Entre los anuncios navideños que ya asoman en la televisión hay uno que me a sorprendido gratamente por su sencillez y mensaje. Trata de un hombre viejo y amargado quien al parecer vive solo; bien pues sus vecinos diseñan una estrategia para romper el cerco que representa el corazón de Don Pepe (nombre del amargado), y así un vecino lo ve y le receta un “Feliz Navidad Don Pepe”, después el vecino se comunica con otro vecino quien al encontrarse con aquel viejo le receta la misma frase “Feliz Navidad Don Pepe”, y así comunicándose un grupo de gentes (al parecer a algunos se les involucra y suma espontaneamente en la estrategia); y aquel hombre de avanzada edad empieza al principio recibiendo el mensaje de mala manera y poco a poco empieza a ceder al gesto, al final del anuncio el propio Don Pepe le dirá a alguien “Feliz Navidad”.
Sensibilidad es la  “Tendencia a dejarse llevar por los sentimientos de compasión y amor”.
Pienso en la cantidad de personas (no solo maduras) que como don Pepe están solos, han sido abandonados (literal y análogamente hablando) y ello ha endurecido sus corazones. Soy un convencido de que todos cargamos dolores, de que todos somos víctimas, de que en todos hay esperanza. El gran problema reside en que quienes les rodeamos no nos damos tiempos de amarles y ser amados por ellos.
Esta semana vi el corazón esperanzado de mujeres familiares de desaparecidos, y fui testigo de cómo  un corazón que podría estar consumiéndose en el dolor, la desesperación y la desesperanza, late aun con fe gracias a la fraternidad y el abrazo que les han dado miembros de la sociedad civil organizada sensible a sus realidades , algo que los políticos y aún sus comunidades de fe a las que pertenecen no lograron.
Somos testigos del sufrimiento de mucha gente y de la frialdad de muchos de quienes les rodeamos, de la incapacidad de que esas realidades nos duelan, nos lastimen.
Jesús no soportaba el dolor ajeno, y su sensibilidad se repite una y otra vez a  lo largo de los evangelios, en la viuda, en la mujer de fama publica, en Lázaro, en el centinela, en los recién casados, ciegos, endemoniados, leprosos, la multiplicación de los panes y peces, etc., etc..
La sensibilidad de Jesús solo le permitía una respuesta al dolor del hermano: EL AMOR.
La construcción del Reino no puede iniciar si no emergemos nuestra sensibilidad al dolor ajeno, nuestro corazón deberá en todo momento recordarnos ser sensibles a las Injusticias, ser sensibles a la falta de Verdad, ser sensibles a la falta de Paz y ser sensibles a la falta de Amor; reconocernos así frente a las realidades de este mundo debería ser suficiente para buscar estrategias convencidas, fraternas y permanentes como la usada con eficacia con Don Pepe.
Rezamos y Agradecemos Juntos!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Sobre la Conciencia

                                                           
  "No hagáis nada vergonzoso delante de vuestros amigos,
ni en presencia de testigos, ni cuando os halléis enteramente solos;
respetaos sobre todo á vosotros mismos."
Pitagoras

Esta semana una tía entrada en años me compartió algo que me pareció bello por su simpleza, honestidad y profundidad. Me dijo que hacía unos días llegó a su casa después de hacer algunas compras y sacó de entre las bolsas de mandado dos litros de agua purificada que había comprado y que colocaba sobre la mesa de la cocina cuando un indigente tocó a su puerta y le pidió agua para beber; Ella entró a la cocina, miró de reojo los dos botellones de agua purificada sobre la mesa y los ignoró, agarró un botellón vacio y lo llenó de agua de la llave y se disponía a darlo al indigente cuando volvió a  mirar los dos botellones de agua purificada y algo dentro de ella dolió y se avergonzó por su egoísmo, entonces tomo un botellon nuevo para compartirlo; al salir le dijo al indigente,” tome este litro de agua, espero le dure todo el día”.
Quedé conmovido por la historia, mi tía estaba genuinamente preocupada ante el asalto de sus pensamientos egoístas, “espero siempre tener buena conciencia de mis actos” me dijo.
En el conocido cuento de Pinocho el hada madrina además de dar vida al títere también le dota de una buena conciencia en la figura de Pepe Grillo, cuya misión será advertir con oportunidad a Pinocho sobre  lo que es bueno y lo que es malo. Aqui pregunto: ¿Y nuestro Pepe Grillo que tan alto eleva la voz?
Mucha tinta ha corrido cuando se habla de la buena y mala  conciencia, esta vez enfoquémonos en solo algunas preguntas ¿Cómo se debilita o fortalece nuestra conciencia? ¿Es nuestra conciencia espejo de arrepentimientos, o es una efectiva herramienta de prevención? ¿Es nuestra conciencia prisionera ó guardián en nuestras vidas?
Reflexionando sobre ello con un  hermano mío (Esteban), me compartió algunas ideas, que aqui reproduzco y que me parecen reveladoras desde un enfoque cristiano:
“Nadie puede dar lo que no tiene, ni dar lo que no quiere, si das en Dios es porque has sembrado de Dios en tu corazón; En mucha gente el sentir de Dios se ha sembrado como una pequeña chispa, algunos la mantienen encendida y otros la apagan en su vida, si le suministramos suficiente aceite (palabra de Dios) traerá luz a nuestra conciencia y esta reflejara realmente lo que somos.
La crueldad que hoy exhibe el ser humano, se podría explicar en una psiquiatría cristiana como: "AUSENCIA DE DIOS", o bien "FALTA DE CONCIENCIA EN DIOS".
El mundo y sus cosas quieren cicatrizar nuestra conciencia, estamos siendo llevados a una ceguera y no oponemos resistencia.
Debemos buscar el sentir de DIOS, no buscar que DIOS se allegue a nuestro sentir. Todo cambio produce dolor, pero si el cambio es en DIOS produce frutos (bendición) (gálatas 5:22-23),  para que esto ocurra tenemos que tener conciencia (compromiso)  de DIOS en nuestras vidas. Si nos abrazamos de DIOS, él nos dará la victoria, lo que nunca es fácil.
En la biblia Dios dice a Josué dos veces “esfuérzate y se valiente” (Josué 1:7,1:9) cuando iba entrar a la tierra prometida que tenía que conquistar y en el cual había gigantes.
Nuestros gigantes a vencer son la envida, el egoísmo, la arrogancia la incredulidad, el mundo también cree y tiene su propio gozo, pero al final de este trae pesadez, frustración, estrés, depresión  y sin importar condición económica a muchos los ha llevado a la  locura y suicidio; Si avivamos nuestra chispa (conciencia en Dios) habrá un gozo tal en DIOS que nos acompañara siempre.”
Yo solo agregaría que nos toca a nosotros decidir al final qué tipo de agua queremos dar a nuestros hermanos, si la purificada o la sucia; finalmente la gente recibira lo que nuestra conciencia decida y nuestro corazón albergue.
¡Rezamos y agradecemos juntos!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Sobre la Critica

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.”
Lucas 6:45

Recuerdo cuando de muy joven mi padre me pidió que leyera cierto libro;  El libro en cuestión llevaba por título –El Gran Gatsby-, leí el libro y la verdad me pareció una simple novela  sosa, lo cual la hacía muy alejada del estilo de libros que solía recomendarnos mi padre a mis hermanos y a mí. Siendo una novela corta la acabe en unos días, y consternado le pregunte a  mi padre si a él le había gustado la novela; me contestó que sí, y me preguntó si había descubierto algo en ella; Francamente  le dije que no. Él me pidió que le trajera el libro y me pidió que leyera la primera página, la empecé a leer y me dijo de repente: ¡para! Y agregó: “¿Viste la frase? Vuélvela a leer” y comencé a leer el libro nuevamente, y entonces entendí; la novela iniciaba así – Un día mi padre me dijo que cuando sienta deseo  de criticar a otro piense que no ha tenido mis mismas oportunidades- y era todo, eso era lo que mi padre quería que descubriera. Le dije a mi padre que porque no me había compartido mejor la frase y me había evitado leer una novela que no era de mi gusto, y él me contestó con una frase tan acostumbrada “no he leído novela alguna que por mas mala que sea, no me deje algo bueno, lo mismo la vida, no existe experiencia que no deje su enseñanza, a veces al inicio, otras veces al final”.
Recogiendo la frase del libro, me reconozco algo intolerante a las personas que actúan con dolo, a menudo me recuerdo que se odia el pecado no al pecador, pero aún así me cuesta trabajo entender cómo puede alguien sin que siquiera medie un motivo (tampoco se justifica, pero sirve de atenuante), tratar de hacerle daño al otro. Entonces aparece la frase de aquel libro, que en una bella pedagogía me enseñó mi padre, y comprendo a menudo que todos tenemos vacios, y unos los compensan con maneras difíciles de entender, pero debemos de entender que siempre hay dolor, la ignorancia es dolor, el odio es dolor.
En su libro “Y como lo habéis conseguido” el sacerdote italiano Alessandro Pronzato entrevista imaginariamente en el cielo a San Dimas “el buen ladrón” (aquel a quien Jesús le asegura el paraíso en la cruz), y a la pregunta de si se siente afortunado por ganarse el cielo justo 5 minutos antes de morir, San Dimas responde “no soy afortunado, ahora sé que fui privado toda mi vida de ese bello amor del Señor, solo 5 minutos estuve con el maestro, cuando pude haberlo hecho toda mi vida y pudo ser todo tan diferente”. Aquí una critica es respondida con una verdad dolorosa.
Debemos de aprender a tener siempre una mano extendida y un corazón dispuesto, especialmente con aquellos que nos han dañado, pensemos que quizás no han tenido las mismas experiencias de perdón, de amor ó de sufrimiento que nosotros. Nosotros quizás podamos hacer que las cosas sean diferentes para los demás. Si los criticamos no damos oportunidad a nada.
Hablamos de la dureza de nuestros corazones y la blandura de las emociones, que en nada abonan a quienes nos necesitan. “Con la vara que mides serás medido”. Jesús lanza el anzuelo de amor, la samaritana jubilosa se redime, mientras el joven rico se aleja triste, cada uno libre o esclavo, fueron amados igual.
Pidámosle al Señor nos evite de toda crítica malsana, que destruye, que aleja y que nos permita reconocer que en las debilidades de mi prójimo existe el mismo dolor que en las mías.
Rezamos y agradecemos juntos!

lunes, 22 de noviembre de 2010

12 hombres y una convicción

Pasamos tiempos tan difíciles, la violencia, el individualismo, el materialismo, el hedonismo, y muchas otras debilidades humanas parecen fortalecerse, encontrar nido en todos lados;  Hoy parecemos huérfanos, no hay combate, solo pocos se “atreven” a dar la batalla; he estado en muchas manifestaciones de causas sumamente nobles, y nos contamos tan pocos, no obstante el esfuerzo de difusión. Me da la impresión de que se tiene ya por perdida la batalla y que el consuelo está para los creyentes de cualquier religión fuera de este mundo, y para los no creyentes en la supervivencia.
Una amiga mía religiosa y comprometida con causas justas, me ha mencionado en no pocas ocasiones que se niega a creer que en nuestra Ciudad no existan 12 personas convencidas que puedan cambiar el rumbo de las cosas, como lo fueron 12 hombres, la mayoría no letrados, que perseveraron el legado del Nazareno a mas de dos mil años. ¿Es que no habrá 12 voluntades con esa fuerza? ¿Ó existen y lo que está ausente es la causa, ideología ó núcleo que los una? ¿La diferencia fue que su líder caminó a su lado en carne y hueso? ¿Existen las convicciones  en el hombre de hoy? 
Hace algunas semanas leí la diferencia que existe entre ideología, voluntad y convicción. Lo resumo así, la ideología es lo que creemos, la voluntad es el querer hacer ó ejecutar lo que creemos, y la convicción es la ejecución de lo que creemos. Citó un ejemplo: Mi ideología (mis pensamientos) me dicen que el cigarro es malo para mi salud, Mi voluntad decide no fumar, y Mi convicción me da la fuerza necesaria para no fumar. Ahora pensemos en la cantidad de personas a la que su voluntad le exige no fumar, porque su ideología les dice que es malo, pero… su convicción (débil) no le alcanza para dejar de fumar. Podríamos aplicar esta fórmula a muchas cosas, (Que creo, Que quiero y Que hago). Muy cercano por cierto al ver, pensar y actuar.
Apliquemos la formula a los valores del Reino de Dios (justicia,verdad, paz y caridad):
¿Que creemos? ¿cual es nuestra ideología respecto a la pobreza, a las injusticias, a la falta de verdad, a la violencia, a la falta de caridad?
¿Que queremos? ¿Como quisieramos que fuera nuestro mundo respecto a la justicia, la verdad, la paz y la caridad?
¿Que hacemos? ¿cuanto arriesgamos, damos, nos gastamos, sudamos, sacrificamos, para que esa justicia, verdad, paz y caridad se fortalezcan?
Por cierto, he visto a mucha gente confundir la emoción con la convicción, las he visto hinchar su voluntad y volar y prometer y decir y etc. etc., sea en un retiro espiritual, por una película, por un libro, por una predicación, por una historia, un consejo, etc. sin embargo al cabo de unos días su voluntad no explota en convicción y regresa a su zona natural, la de solo buenas intenciones (casi siempre esa es la zona de confort).
Ciertamente los hombres y mujeres de convicción no son bien vistos en un mundo de intereses creados como el que vivimos, desde el principio de los tiempos han pagado precios quienes son firmes en sus convicciones, lo mismo los 12 apóstoles, que religiosos, filósofos, científicos, líderes políticos, gente común dispuesta a luchar por los cambios, por la paz, por la verdad, por la justicia. Quienes no se ajustan al mundo y sus intereses, son perseguidos, humillados, expulsados, y en el mejor de los casos ignorados o controladamente tolerados. Algunos ejemplos modernos que francamente me asombran de hombres y mujeres de convicción son  Gandhi, Mandela, Sor Juana, el obispo Romero, Luther King, Marie Curie, etc.
De Gandhi, Albert Einstein escribió: “las generaciones futuras no creerán que un hombre así camino sobre la tierra”; del obispo Oscar Romero basta saber que la ONU ha designado en su honor el 24 de marzo “Día Internacional por el Derecho a la verdad”, ese día en 1980 fue asesinado el obispo mientras celebraba una misa; el proceso de su canonización es inexplicablemente lento. Las convicciones de ambos fueron totales, y cambiaron al mundo.
La biblia está llena de ejemplo de convicciones, empezando por Jesús  a quienes los creyentes lo consideramos en ejemplo total para construir convicciones (justicia, paz, verdad, misericordia, caridad). Tambien están por citar alguno, El rey Josías, los 7 hermanos Macabeos, Esteban, Moisés, Job, David, Pedro y Pablo, etc.
Propongo que nos hagamos al menos estas tres preguntas y partamos de ahí para reconocer la fuerza de nuestras convicciones: ¿Mis deseos de justicia, paz, verdad y caridad, son en mí, verdaderas convicciones, ó son solo buenas voluntades? ¿Alguna vez he desistido de alguna convicción de verdad, justicia, paz ó caridad por temor de ser rechazado, o por simple apatía? ¿Las convicciones de paz, justicia, caridad y verdad, las comparto con alguien, con algún grupo; dedico tiempo a realizar actividades que las fortalezcan?
A la pregunta de mi amiga la religiosa sobre si hay al menos 12 personas con convicciones para cambiar nuestra realidad, mi respuesta es sí, y creo que somos más de 12, pero hace falta gritar muy fuerte para oírnos y reconocernos, y así  ir el uno por el otro sumando.
Meditemos en esto y pidamosle al Señor fervientemente por nuestras convicciones, yo les comparto mi oración:
“Señor fortalece mi voluntad y transfórmala en convicción para hacer de este mundo mas justo, más humano, mas fraterno” Amen
“Señor dame la convicción que alcance no solo a orar por la paz, sino a construir la paz, desde nuestras familias y comunidades” Amen
“Señor ayúdame a no desistir en mi convicción de revelar la verdad, tu verdad, la que no condena, la que libera y edifica” Amen
“Señor que no ajuste yo la caridad de acuerdo a mi interlocutor, que mi convicción sea amar al hermano que más necesita, al que encuentro, y también al que me rechaza, al que me agrede, al que me odia” Amen
Rezamos y Agradecemos Juntos!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sobre la Mentira

“Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo”. (Efesios 4:25)

Pensé en titular esta reflexión –sobre la verdad-, pero no complacía mi intención de hablar, enfrentar y desenmascarar a  este monstro llamado mentira, que tanto y tanto daño nos hace.
Recuerdo cuando era niño jugando con un grupo de amigos futbol en el salón de la escuela quebré un vidrio de una ventana, todos mis compañeros acusaron a otro niño que apenas había tocado el balón, así que entre todos creamos una “verdad” y la impusimos, la maestra exigió al niño pagar el vidrio; Le platiqué a mi madre esa noche con la alegría de haber evitado tener que pagar el vidrio, fue una especie de comunicar que hubo un ahorro. Mi madre entre seria y triste (ahora lo identifico como amorosa) me miró y me habló las consecuencias de mentir. Al otro día llevé el dinero del vidrio, asumí la culpa y lidie también con la incomprensión de algunos de mis compinches de un día antes. Yo me sentí francamente liberado.
Hace una semana falleció una persona con quien tuve alguna cercanía, una mujer a quien llamare Ángela. Su muerte simple y sencillamente no debió ser; ella se encontraba desde hace tiempo deprimida por el abandono de su esposo, un prominente miembro dentro de lo más selecto de la grey católica en Monterrey; él hace tiempo la abandonó y le pidió el divorcio previa autorización del grupo al que pertenece y eso sumió a Ángela en una profunda depresión y la llevó a adquirir hábitos autodestructivos; el esposo no la ayudó, la condenó. Hace unas semanas él le comunicó que ya no quería el divorcio, que optaría por el camino de la nulidad; eso despedazó a Ángela y provocó una caída libre depresiva que la llevó a la muerte. Quienes estuvimos cerca de ella sabemos que al esposo nunca le importó, nunca la ayudó, nunca estuvo dispuesto a cargar con “esa cruz”, sus rosarios y misas diarias nunca las hizo vida en casa, su filantropía tan conocida en la comunidad con su esposa no tenía cabida, su santidad no le alcanzaba para amar a la madre de sus hijos. Tuvo la desfachatez en el velorio de colocar una foto de él y ella. Finalmente alguien comentó, “debe estar muy feliz, su viudez para él fue como sacarse la lotería, se siente restituido así de todas las gracias”.  Hay quienes viven la vida en los trenes de la falacia, blindados ó ciegos del daño que provocan.
Esta semana murieron también 6 empleadas de una tienda departamental quienes fueron encerradas en la tienda para hacer una auditoría durante la noche, la tienda se incendió y ante la imposibilidad de salir se hizo presente la tragedia. Las 6 murieron calcinadas. Un alto directivo de la empresa manifestó que ellas tenían llaves para salir, una grandísima mentira, pero como en nuestro país la verdad está al lado del poderoso Don dinero,  no nos extrañe que pudiera aparecer algún juego de llaves tirado por ahí.  Mismo caso la muerte de más de 50 niños en la guardería ABC , el de Pasta de Conchos, el de las prostitutas violadas en Castaños Coahuila, el de la indígena Ernestina, el de Atenco, el de la niña Paulette, todos ellos impunemente enterrados desde el poder con mentiras.
La falsedad parece ser un quiste cultural muy común en nuestro País, lo peor es que la falsedad es no pocas veces tolerada con el fin de  vivir una paz social, paz de grupo, paz familiar. He visto a la gente mentir y he visto gente que admite tales falsedades sin problema. Me cuesta trabajo pensar que la mentira sea necesaria para mantener un orden, no necesitamos ser genios para saber que terminaríamos esclavizados a esa mentira.
Hace una semana El Obispo de Saltillo Don Raúl Vera recibió en Noruega el prestigiado premio RAFTO por su labor en la defensa de los más desprotegidos. Sus denuncias que tanto han incomodado en círculos de poder son verdades sobre violaciones, impunidades, abusos. Lamentablemente se habla de su valentía como un hombre de excepción, cuando necesitamos que sea el del hombre común.
Jesús es la Verdad y la Vida; el escándalo que rodeo al Nazareno en gran parte estaba basado en que se conducía con verdad, vino a traernos la verdad, a develar la verdad sobre el Padre, la verdad sobre quienes manipulaban la Ley, la verdad sobre quienes  necesitaban ser rescatados, desnudados, libres. Desnudaba los pensamientos de quienes pretendían hacerle tropezar, acusaba la mala fe de la gente; toda la verdad en él fue total, absoluta e impecable.
A Jesús lo mataron por decir la verdad, escandalizaba e incomodaba esa verdad; luego esa verdad revelada costó y sigue la vida de muchos cristianos fieles en sus convicciones. El profeta debe llevar la verdad sin temor.
Jesús fue abandonado por muchos, cuando develo la verdad sobre su carne, no los detuvo, no ajusto la verdad a sus escuchas, los dejo marchar; Solo sus cercanos se quedaron. Jesús libera a la samaritana en un dialogo bello sustentado en la verdad….dices bien…le diría Jesús a aquella mujer. La verdad no siempre es tolerada, "Apenas Jesús dijo aquello, uno de los guardias presentes le dio una bofetada y le dijo: —¿Así respondes al sumo sacerdote?  Jesús contestó: —Si he hablado mal, demuéstrame la maldad; pero si he hablado bien, ¿por qué me golpeas?"

La mentira empobrece, crea impunidades, castiga inocentes, daña, gobierna a quienes hacen uso de ella, confunde, divide, defrauda, se vuelve una forma de vida. “Los labios mentirosos son abominables para el Señor, pero los que practican la verdad gozan de su favor” proverbios 12,22
Negar la verdad es también mentir, el silencio cómplice es una forma de mentira, no existen la medias verdades. Las instituciones carecen de credibilidad, incluso las religiosas quienes entre tantos escándalos han visto minar su credibilidad entre los creyentes.
La verdad con caridad, si. Pero la sola caridad, sin la presencia de la verdad que descubra, que libere, que edifique, no es más que cisterna rota que no retiene agua. Las mentiras no descubiertas a tiempo, se fortalecen, se enquistan, se vuelven vicio, maña. La verdad es una característica esencial del Reino.
Necesitamos fortalecer la verdad, tener autenticas convicciones, recuperar confianzas, cercanías. Meditemos en esto, pensemos que nunca es tarde para cambiar el camino y dignifiquemos la verdad ante todo, pidámosle a Dios según su palabra:
“Aparata de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley”. Salmo 119
“Señor no permitas que haga de la verdad, según mi comodidad, conveniencia, que la ajuste a mí persona manipulándola, siendo esclavo de la mentira” Amen
“Señor fortaléceme la convicción de seguir el camino de la verdad, por lo difícil que eso me resulte, por los riesgos que conlleve, aun siendo perseguido a causa de ella, consiente que en un mundo a merced del amo de la mentira solo la convicción de tu palabra me pondrá en camino; empújame a ser profeta y denunciar la mentira que tanto daña”. Amen
Señor no permitas que  olvide que la verdad y la caridad caminan juntas, una libera, la otra construye. Amen
Rezamos y Agradecemos Juntos!